
¿Quién es LeonSol? La marca, no la persona. Esta pregunta —y su respuesta— definió gran parte de nuestro año.
Durante mucho tiempo, la marca fue una sola cosa: mi papá. Su visión, sus valores y sus decisiones definían quiénes éramos. Cuando se retiró y la dirección pasó a sus dos hijos mayores, los lineamientos de la firma dejaron de depender de esta persona, este gigante del urbanismo— como lo han descrito sus clientes y colegas.
Con León y Eleonora al mando y nuevas condiciones del mercado, la oficina emprendió un nuevo camino. En su accionar diario forjaban —sin saberlo— una nueva identidad marcada por su experiencia, puntos de vista, formas de ser e innegablemente, también por el legado que mi padre había dejado impregnado en ellos. Pero sin consenso e intencionalidad de cuál debía ser esta identidad, era imposible comunicarla.
Aun así, a partir de 2020 la firma entró en una etapa de crecimiento exponencial. En cinco años pasamos de ser un equipo de 20 personas a más de 80 colaboradores, ampliamos nuestra oferta de servicios y abrimos nuevos departamentos que agilizaron nuestro trabajo y nos permitieron asumir más proyectos y de mayor escala.

Ese crecimiento, sin embargo, hizo aún más evidente el desajuste comunicacional: habíamos entrado a otras ligas, pero nuestra forma de presentarnos seguía anclada a una etapa anterior. Como la calidad de nuestro trabajo hablaba por sí misma, una definición de marca seguía sin ser prioridad. Hasta ese momento, una buena reputación y el boca a boca habían sido suficientes.
Lo que finalmente nos llevó a iniciar nuestro primer proceso formal de branding fue el deseo de expandirnos hacia nuevos clientes, nuevos tipos de proyectos y nuevas regiones. Necesitábamos una estrategia de comunicación intencionada y encontrar nuevos espacios donde posicionarnos, lo que nos llevó, finalmente, a preguntarnos: ¿Quiénes somos, realmente? ¿Cómo queremos ser vistos y cómo lo logramos? Aunque las preguntas parecen sencillas, las respuestas no lo eran. Fue así como decidimos contratar al estudio de diseño estratégico El Fin.
Con su guía, se nos hizo extremadamente evidente que nuestras comunicaciones externas no reflejaban la capacidad, la calidad ni el valor único que sabíamos que ofrecíamos. No lograban explicar nuestro QUÉ, CÓMO y POR QUÉ. Y con dos personas muy diferentes dirigiendo, un legado fuerte marcando nuestra percepción externa, 45 años de proyectos muy diversos, y un crecimiento que todavía estábamos comprendiendo, definirlo fue un reto mayúsculo— una gran tarea que iniciamos hace años con varios consultores, y culminó de la mano de El Fin.
Este proceso tuvo un impacto más profundo que sus resultados tangibles: un nuevo logo, página web, línea gráfica y pilares de contenido. Nos dejó aprendizajes y una gran claridad interna que ha permitido alinear todos los componentes de esta gran firma que somos ahora y remar juntos hacia una misma dirección.

Aprendimos que, aunque nuestro padre dejó de dirigir la firma hace más de diez años, su legado sigue siendo fuerte. Está presente en sus hijos y en todas las personas que trabajaron con él o fueron sus estudiantes: su ética de trabajo, su visión de país y de ciudad, su integridad, su forma de relacionarse con clientes, colaboradores e instituciones. Nuestra reputación sólida es, en gran parte, resultado de lo que él construyó.
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También entendimos que, sin dejar de honrar ese legado, la firma había evolucionado hacia nuevos horizontes. Parte fundamental de ese camino son Eleonora y León, que desde sus individualidades aportan un valor único y transformador al LeonSol de ahora.
Redefinimos qué hacemos en esencia, cómo lo hacemos de forma diferente y qué nos mueve a hacerlo. Aclaramos los atributos que hoy describen a nuestra marca y, a partir de ahí, El Fin nos propuso cómo traducir todo esto en imagen y comunicación.
Ha sido interesante ver cómo un proceso de branding logra encapsular una identidad compleja y destilarla en una imagen sencilla y un concepto claro. Pero, sobre todo, ha sido valioso comprobar cómo esa claridad se convierte en una herramienta para crecer con intención. De hecho, ha sido el terreno fértil para integrar nuevas propuestas dentro de la firma, como iniciativas relacionadas con sostenibilidad, responsabilidad social y eventos de incidencia pública.
Por todo esto, el 2025 quedará en nuestra historia como el año en que pusimos nombre, forma y dirección a la firma en la que nos habíamos convertido. Fue el año en que dimos un paso firme hacia un nuevo capítulo de LeonSol.






